El Taller de Avances. El inicio de la recta final.

El pasado mes de abril se realizó en la instalaciones del Colegio de México - COLMEX en Ciudad de México, el Taller de Avances. Por tres días los equipo tuvieron un espacio para discutir personalmente con sus respectivos asesores en el comité científico y los demás socios ejecutores los avances y contratiempos que han tenido en sus respectivas investigaciones.

La mañana del primer día se inició con una ronda de discusiones personalizadas con el comité científico. Los delegados de cada uno de los seis países contaron con más o menos una hora para discutir con su asesor respectivo. Posteriormente se iniciaron las presentaciones por país. El primer día presentaron Steven Helfand por Brasil, Jorge Ortega por Chile y Úrsula Aldana por Perú. En el segundo día se realizaron las tres presentaciones faltantes. La jornada la inició Margarita Sanfeliu con el caso de El Salvador, seguido por Andrés Moya quien expuso el caso de Colombia y Fabiola Rivera y George Dyer con el caso de Méjico.

De estas seis presentaciones dos grandes conclusiones destacaron. Por un lado dos de los países tenían ya unos resultados preliminares. Los casos de Brasil (PRONAF y Bolsa Famiília) y Méjico (Procampo y Oportunidades) parecieran evidenciar que no hay evidencia estadística de sinergias entre los dos tipos de programas, particularmente en variables tales como productividad de los hogares, ingresos por trabajador y trabajo infantil. Si bien algunos ajustes fueron recomendados y ambos equipos resaltan el carácter preliminar de los resultados estos generan una gran expectativa. Por un lado los dos países pertenecen al grupo 2 (países de alta experiencia en programas de transferencias condicionadas) por lo que se debe esperar los resultados de Colombia, El Salvador y Perú para ver si se repiten estos resultados en países con menor experiencia. Adicionalmente, ambos programas de desarrollo rural tienen un estructura muy específica, siendo ambos programas más inclinados hacia el otorgamiento de créditos. De esta forma queda en duda si estos resultados se mantendrían en otros casos donde los programas incluyen más elementos tales como capacitaciones y/o requerimientos de asociatividad, como el caso de Perú y Colombia. Estos resultados también muestran que bajo la estructura de ejecución actual no hay evidencia de estos cambios, pero no implica que no puedan llegar a existir. De esta forma ¿qué podría estar explicando esta falta de complementariedades? ¿Los programas tienen efectos definitivamente contradictorios o son cuestiones de implementación?

La segunda gran conclusión obtenida durante el taller radica en las complicaciones del manejo de datos sobre los beneficiarios de los programas en los países de baja experiencia. Los problemas en los registros fueron el principal problema para los equipos de Colombia, El Salvador y Perú. Diferentes incongruencias dificultaron las evaluaciones correspondientes pero a su vez la experiencia generó la primera gran recomendación de política. Mejores registros son necesarios de tal forma que se le pueda dar un mayor y mejor seguimiento a los resultados de los programas, lo que a su vez toca temas más sensibles en estos países sobre la necesidad de configurar la evaluación y el monitoreo de los programas como parte esencial del diseño de estos.

Por último el taller cerró con sesiones de discusión entre equipos y comité científico, que esta vez tenían una intención específica de marcar nuevas metas y aclarar las recomendaciones particulares para cada caso.

Las sesiones acabaron con un moderado grado de satisfacción tras evidenciar significativos avances desde el último encuentro del equipo. Así se marcó el inicio de la recta final del proyecto, dejando en los asistentes expectativas frente al próximo taller y los resultados finales del proyecto.

John Gómez