El Proyecto

Cerca de 27 millones de hogares en condición de pobreza en América Latina y el Caribe reciben apoyo a través de programas de transferencias monetarias condicionadas (PTMC); estos programas movilizan cerca de 540 millones de dólares mensualmente. Una significativa proporción de estas familias son habitantes rurales y, por tanto, potenciales sujetos de programas de desarrollo rural (PDR) como los que lleva adelante el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) o proyectos similares. Los hogares que reciben ambas intervenciones (PTMC y proyectos tipo FIDA) pueden encontrar diferentes formas de manejar los recursos de manera que exista complementariedad entre los mismos. Por ejemplo, los ingresos obtenidos a través de los PTMC pueden cambiar la aversión al riesgo de los hogares que trabajan con proyectos de desarrollo; los hogares pueden redistribuir factores de producción, capital y trabajo, de manera que puedan aprovechar otras oportunidades; o nuevas actividades económicas pueden aparecer y crecer en las comunidades como resultado de inyección de capital. Además, dado que los PTMC son enfocados en mujeres, podrían potenciar efectos de género. Si estas sinergias se materializan, los proyectos de desarrollo pueden ser más eficientes en reducir pobreza y promover desarrollo rural. Finalmente, estas sinergias podrían ser vistas como nuevas estrategias de salida o graduación de los PTMC, lo cual es un reto para la mayoría de PTMC de la región.

Identificando estas sinergias y la forma en que los hogares las podrían utilizar, se puede proveer información para facilitar el escalamiento (scaling up) en las intervenciones del FIDA en el marco de los PTMC, de manera que los recursos puedan ser utilizados de formas más eficientes en reducir la pobreza rural y la escasez de alimentos. Gracias a esto, se tendría la oportunidad de aprender y profundizar en temas relacionados con reducción de pobreza rural, y se contaría con herramientas para proponer estrategias efectivas de scaling up.

El objetivo general del proyecto es mejorar el impacto de las operaciones del FIDA en América Latina y el Caribe, a través de la búsqueda, evaluación y construcción de sinergias entre PTMCs y PDRs; tipo FIDA, los cuales llegan a decenas de millones de hogares pobres rurales en toda la región, y facilitando scaling up en las intervenciones. En concreto, los objetivos específicos son:

  1. Describir y entender los mecanismos (a nivel de hogar y comunidad) a través de los cuales existe o podría existir efectos de sinergia entre PDR tipo FIDA, y PTMC.
  2. Informar a los tomadores de decisiones (policy makers) a nivel nacional, a organizaciones internacionales que proveen financiamiento para PTMC y a PDR, sobre las potenciales sinergias entre los programas, y acerca de diseños alternativos en estos para mejorar y explotar estas sinergias.
  3. Proveer retroalimentación y construir capacidades dentro de los CPM del FIDA y los equipos en cada país, para que en cada proyecto y programa puedan explotar adecuadamente las sinergias encontradas entre los dos tipos de intervenciones
  • Los países participantes

    El proyecto abarca el análisis de ambos tipos de programa en seis países de la región: Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Méjico y Perú. Tres de ellos son países donde los PTMC están mucho más consolidados, y cuyo papel en el proyecto es proveer lecciones de aprendizaje. Los otros tres, son casos con menor experiencia y de los cuales se espera que sean los primeros beneficiados de los resultados del análisis.  

  • Componente técnico

    El componente técnico del proyecto busca evaluar rigurosamente el efecto que tiene en poblaciones rurales el acceso a PTMC y a proyectos de DR, en términos de uso de activos económicos, reducción de pobreza, efectos de género, ingresos, activos, empleo, inclusión financiera, entre otros. Este componente implica evaluaciones de impacto; bajo aproximaciones cuantitativas y cualitativas, en los seis países socios.

  • Componente de Policy Advocacy

    Este componente busca generar lecciones y recomendaciones de política. Este componente implica la aproximación al componente institucional de los programas al igual que a sus ejecutores, de tal forma que se comprenda y analice el proceso administrativo de los programas y se creen canales de comunicación por los cuales transmitir los resultados obtenidos bajo el proyecto.